Para ver episodios de Rizzoli and Isles

Episodio 01: A New Day - Ver - Resumen
Episodio 02: ...Goodbye - Ver - Resumen
Episodio 03: Too Good to be True - Ver - Resumen
Episodio 04: Doomsday Ver- Resumen
Episodio 05: The Best Laid Plans Ver - Resumen

8/15/11

Abre los Ojos: Capítulo 18


Frankie escuchó un carro estacionarse y cerró la revista que estaba leyendo. Su mirada se fijó en el pomo de la puerta que giraba lentamente. Jane le había avisado de que llegaría en unos minutos. El hombre se levantó lentamente, tirando la revista a un lado, colocando su mano sobre su pistola… sólo siendo prevenido. La puerta se abrió y la morena entró y la cerró con seguro. Frankie suspiró aliviado.


-Pensaba que ya no vendrías - dijo, mirando el reloj, eran casi las 4:00AM.


-Sólo por unas horas... - respondió, quitándose su blazer -. Los chicos han estado trabajando desde ayer sin descanso, no querían irse... pero así de cansados no vamos a llegar a ningún lado - se dejó caer sobre el sofá, cerrando los ojos por unos segundos.


-Tú también Jane.


-¿Qué? - preguntó la morena abriendo uno de sus ojos, mirándolo.


-Que no es sólo Korsak y Frost, o los otros oficiales, tú también necesitas descansar... ¿Desde cuándo no duermes?


Jane resopló levantándose del sofá, yendo por un vaso de agua. Frankie la siguió.


-Sabes como es este trabajo Frankie.


Frankie permaneció callado, es su hermano, no era un desconocido al que podría decir cuatro palabritas y hacerle pensar que todo estaba bien. La observó mientras terminaba el vaso de agua; su hermana estaba evitando mirarle a los ojos.


-¿Ahora me dirás qué es lo que está pasando Jane?


-Frankie...


-No. Me dirás Jane, soy tu hermano... ¿Es Maura? - el rostro de Jane cambió por completo al escuchar el nombre de la mujer -. ¿Crees que no me he dado cuenta? A pesar de todo lo que está pasando a nuestro alrededor.... Maura y tú están juntas, sus miradas las delatan.


-¿He? - dijo incrédula.


-Vamos... que es que es obvio... y bueno... Ma me dijo - Frank le guiñó un ojo riendo. Jane sólo movió su cabeza negativamente, claro... no habría manera de que Ángela mantuviera la boca cerrada. -. ¿Ahora me vas a decir qué pasa? - Frankie no dejaba descansar el tema.


- Alguien me llamó al celular... No sé quién fue, tenía la voz alterada - Jane hizo una breve pausa, con sólo recordar la llamada sentía todas las emociones regresar -. Creo que Maura es su objetivo o podría estar jugando conmigo. Ya no sé qué pensar.


-Por eso soy yo el que está aquí - dijo Frankie cayendo en cuenta.


-Confió en ti, mira lo que pasó con John... En estos momentos todos son sospechosos, y nadie mejor que tú para cuidar a Maura...


-Entiendo, Sis - los dos compartieron una mirada, esto se estaba saliendo de las manos -. ¿Por qué no vas a descansar? Seguiré aquí abajo, puedes dormir tranquila, lo necesitas - Jane asintió y le dio un abrazo antes de subir las escaleras... estaba tan agotada; había perdido cuenta de cuantas tazas de café había tomado para mantenerse despierta. Ya no podía más.


Jane caminó por el pasillo hasta la puerta de la habitación de Maura, necesitaba verla. El cuarto estaba a oscuras. La luz de la luna era lo único que iluminaba el cuarto lo suficiente para  caminar sin colisionar con algo. A su lado derecho, en una silla, había unas ropas de dormir dobladas.  ‘Maura’ pensó con una sonrisa en sus labios, se quitó la ropa lo más rápido que pudo para ponerse el  juego de shorts y la camiseta. Por un instante se quedó con la pistola en sus manos, mirándola. Su mundo se detuvo y su mente quedó en blanco, suspirando antes de dejarla encima de la silla con el resto de su ropa; si quería descansar tenía que olvidarse de todo aunque fuera por unas horas.


La morena se acercó más a la cama y una sonrisa apareció en sus labios instantáneamente. ¿Cómo podía ser tan hermosa? Con mucho cuidado se deslizó por debajo de las sábanas. Maura se arrimó a ella abrazándola instintivamente. Estos instantes eran los que la hacían la mujer más feliz del mundo; los momentos en que deja de ser alguien corriente para pasar a ser la más afortunada. Todo gracias a la rubia que ahora se aferraba a su cuerpo.


-Jane... - susurró, abriendo sus ojos lentamente.


-Lo siento Maura, no quería despertarte - dijo, depositando un beso sobre su cabello.


-¿Qué horas es? - preguntó, tratando de incorporarse, pero Jane la detuvo abrazándola a su cuerpo.


-No te preocupes por eso, lo siento much— - fue callada por dedos cubriendo sus labios.


-No tienes que explicarme nada ahora Jane... ahora sólo quiero que duermas y descanses, quiero sentirte aquí, a mi lado...tu calor - se acurrucó sobre el pecho de la morena, suspirando; el aroma de Jane era único. No hay otro lugar donde se pueda sentir tan segura como se siente cuando está en los brazos de Jane -. Te he extrañado - murmuró sobre la camiseta de la morena. Jane apenas la escuchó. Los dedos de la morena acariciaban el brazo que ahora estaba a su alrededor, sus ojos ya se habían acostumbrado a la oscuridad del cuarto, podía ver a Maura claramente, ya se había quedado dormida. Maura no había dormido mucho, se había acostado hacía horas y sólo daba vueltas pensando en la llamada de Jane, sabía que algo estaba mal.


Jane se quedó unos minutos contemplando a la mujer que yacía ahora sobre ella. Su mejor amiga, su amante. No sabía desde cuándo o cómo, pero Maura se había convertido en su mundo que le daba fuerzas para enfrentar cada día. Era inexplicable, ilógico y misterioso. Había estado ciega... por tanto tiempo; pero abrió los ojos y vio todo lo que tenía delante de ella.


‘Si amarte es una locura....’ sus pensamientos se detuvieron por un instante al escuchar que Maura susurraba algo incomprensible en su sueño.  Lentamente sintió como el miedo volvía a apoderarse de su mente, su cuerpo se tensó por completo. Observó el rostro de Maura, intentando relajarse, de que esa mujer hiciera su magia, que borrara todos sus pensamientos. Una lágrima silenciosa se deslizó por la mejilla.


-Jane... - susurró en su sueño, abrazándola con más fuerza. Jane se preguntaba si en verdad estaba dormida o si la rubia percibía como se sentía, aun dormida.


-Gracias Maur - susurró con una sonrisa. Cerró sus ojos y logró relajar su cuerpo por completo, concentrándose en la respiración de la mujer, quedándose dormida en segundos.
***** 


Maura estaba retocándose el maquillaje en el baño, intentando ocultar sus ojeras. Se sentía como si no hubiera dormido nada la noche anterior. Recogió su cabello en una coleta y se miró en el espejo, el maquillaje no estaba cubriendo las ojeras como a ella le gustaría. Emergió del baño mirando a la morena entre las sábanas y una sonrisa se dibujó en sus labios. No quería despertarla, era temprano y necesitaba descansar.


-Buenos días, Frankie - saludó, bajando las escaleras, dirigiéndose a la cocina para preparar un café.


-Buenos días, Maura - saludó Frankie levantándose del sofá, caminando hacia la barra de la cocina para sentarse en unas de las sillas. Maura lo miró de reojo, era obvio que el hombre no había dormido en toda la noche.


-Eso huele exquisito - dijo, restregándose los ojos


-Lo necesitas, creo que todos lo necesitamos - dijo, sirviéndole un poco de café en una taza.


-Dices eso... No has visto la sala de conferencia de la estación, parece un Starbucks - el hombre tomó un sorbo y suspiró -. Esto si es bueno - susurró al probarlo.


-Sobre eso... - comenzó Maura, dejando su taza a un lado -. ¿Sabes qué pasó?


-Creo que eso es mejor que Jane te diga... - contestó, tomando su taza entre las manos con su mirada fija en el oscuro líquido. Maura suspiró, sabía que las probabilidades de que Frankie le dijera algo eran escasas, y era muy probable que él tampoco supiera nada.  


-Conoces muy bien a Jane - Maura, que se había girado, lo miró por encima de su hombro al escuchar su voz -. Este caso... - Frankie bebió el último sorbo de café de su taza -. Nunca he visto a Jane así... y tú viste como estaba cuando Hoyt la atacó - el hombre se levantó y le dio la vuelta a la barra para entregarle la taza a Maura.


-Esta vez es diferente - cruzó sus brazos recostándose en el borde de la barra, su mirada se alternaba entre el suelo y los ojos de Maura -. Esta vez Jane se dio cuenta de que no todo se trata sobre ella, que no sólo es ella la que está en peligro, ¿Me entiendes? - preguntó, confuso... Ni siquiera estaba seguro de lo que decía. Maura asintió sin decir palabra alguna.


-Huelo justo lo que necesito - dijo Jane con voz más rasposa de lo normal mientras bajaba por la escalera -. Buenos días Frankie - dijo, pasando por su lado hasta llegar a Maura, depositando un beso sobre sus labios -. No me gusta despertar sin ti a mi lado - susurró, provocando que Maura se sonrojara.


-Oh Dios, no estaba preparado para eso - dijo Frankie dándoles la espalda rápidamente, había escuchado claramente el “susurro” de Jane.


-¿Qué, nunca has dado un beso de buenos días? -  preguntó su hermana, con una sonrisa burlona antes de tomar un sorbo de su café.


-Claro... mi hermana besándose con Maura - su cara se quedó pensativa por unos segundos hasta que Jane le dio un codazo.


-Ey, cuidado con lo que estás pensando - advirtió, mirándolo seriamente e intentando no reírse.


-¿De qué hablas?... ¡Aaaah no! ¡No! No me hagas eso... mal pensada.


-Claro - dijo sarcásticamente.


-Es muy común que los hombres fantaseen con dos mujeres en el acto de…


-¡Maura! Oh no, no escuché nada - dijeron Jane y Frankie a la vez. Maura los miró confusa.


-Esas cosas... - cómo podría explicar...


-Mejor no saberlas - terminó la oración Frankie


-Exacto.


-Pero si se han hecho estudi—


-No, no más estudios por hoy, Wikipedia - todos terminaron riendo.


Pasaron unos minutos en la cocina teniendo una conversación “normal”, algo que no habían tenido desde hacía unos días. Todas las conversaciones hasta ahora habían sido sobre el caso, un descanso les venía bien. Jane no había tenido chance de hablar con su hermano por casi ya una semana, por lo menos su madre se había ocupado de actualizarlo con toda su vida privada.


-Ya puedes ir casa Frankie, duerme un poco - le dijo Jane mirando el reloj.


-¿Estás segura? Puedo quedarme o llamar a otro oficial que tome mi lugar.


-No, estaremos bien, estando aquí no pasará nada y ya saldremos al trabajo en un rato, así que anda, no te preocupes - La verdad... es que Jane quería estar a solas con Maura antes de regresar al trabajo, necesitaba hablar con ella.


-Está bien Sis, cualquier cosa me llamas - le dijo abrazando a las dos mujeres antes de retirarse.


Jane le hizo una señal con el dedo a Maura para que se acercara y la besó lentamente, sin prisas, sus manos en la cadera de la mujer.


-Ahora sí...buenos días - susurró sobre los labios de Maura con una sonrisa


-No puedo creer que me hayas besado delante de tu hermano - dijo, sentándose al lado de Jane en el sofá.


-No tengo intención de ocultar lo nuestro -  dijo Jane con tanta franqueza que la sorprendió.


Jane atrajo la rubia a sus brazos  y con una de sus manos acariciaba su mejilla tiernamente. Maura se mantuvo en silencio. Era consciente que Jane quería hablar pero sabía que le tomaría un tiempo para hacerlo.


-Maur... - el cambio de expresión en el rostro de Jane tomó por sorpresa a Maura.


-¿Qué pasa, Jane...? - susurró, intentando mantener su tono tranquilo... no quería presionar a la morena.


-Ayer, antes de que te llamara, recibí una llamada... - Jane buscó la mirada de la rubia -. Dijo que... sus manos... tu sangre - su voz comenzaba a entrecortarse y pausó unos segundos, intentando calmarse... -. No sé si sea capaz de protegerte Maur - tomó sus manos entre las suyas y Maura las miró; las manos de la morena temblaban.


-Jane...- ...ahora lo entendía todo.


-Tengo miedo Maur - admitió la morena, sus ojos brillaban por las lágrimas que intentaba contener -. Si te pasa alg—


-¡No! - la rubia la cortó cubriendo sus labios, como hizo la noche anterior -. No digas eso porque nada me pasará.


-Eso no lo sab...


-Yo sé que está en tu naturalidad el proteger las personas - acercó la mano de Jane hacia sus labios, dejando un beso sobre sus nudillos -. Soy más fuerte de lo que parezco Jane. No soy de cristal y tampoco quiero que cargues sola con todo este peso sobre tus hombros... ¿Crees que no me preocupo por ti? Que algo podría pasarte en cualquier momento, cada vez que sales siguiendo alguna pista...


-Maur...


-Yo también tengo miedos Jane, estoy aterrorizada; pero confió y tengo fe de que todo se resolverá, que las dos estaremos bien. Sólo te pido que no cargues con todo, que me permitas ayudarte  el tono de Maura era suplicante.


Jane asintió levemente y la miró a los ojos, ninguna de las dos podía contener las lágrimas. Maura rodeó la nuca de la morena con una de sus manos y la acercó a ella, tomando sus labios entre los suyos.


-Estaremos bien - susurró Maura sobre sus labios.


-Estaremos bien - repitió Jane.


Las dos lo decían más para convencerse a sí mismas. No sabían qué les esperaba en el futuro o que pasaría. Pero algo si tenían claro, están juntas y sea lo que sea lo pasarían juntas. Eso es lo que les importaba en esos momentos.

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1 comments:

  1. Me gusto la parte donde Jane dijo q no le gusta una cama fria... jajajaja...

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